El atleta boliviano Héctor Garibay terminó en el cuarto lugar tras completar los exigentes 42,195 kilómetros, resultado que, lejos de desanimarlo, lo llevó a reivindicar el esfuerzo que existe detrás de cada competencia. Garibay reconoció que tuvo algunos percances durante la carrera que afectaron su rendimiento, pero aclaró que no los toma como excusas. “Muchos pueden ver la posición y criticar, pero yo veo 42 kilómetros de lucha”, afirmó, destacando que, mientras algunos corredores cuentan con equipos y estructuras de respaldo, los deportistas bolivianos muchas veces deben afrontar las competencias prácticamente solos.
Tras finalizar la prueba, Garibay dirigió un mensaje al viceministro de Deportes, Roberto Bustamante, cuestionando la falta de condiciones para los atletas de alto rendimiento. “Yo no fui a hacer turismo deportivo, fui a competir esos 42,195 kilómetros”, enfatizó el maratonista, quien sostuvo que la realidad de un deportista no puede conocerse desde un escritorio. En ese sentido, reclamó que el calendario deportivo continúa avanzando mientras los atletas siguen buscando por sus propios medios los recursos necesarios para representar al país.
El fondista también recordó al presidente Rodrigo Paz su compromiso de que “ningún deportista tendría que volver a pagar para representar a Bolivia” y preguntó qué ocurrió con aquellas promesas. Garibay aseguró que esta competencia, al igual que muchas otras, fue financiada con esfuerzos propios y remarcó que no está pidiendo privilegios, sino condiciones dignas y políticas deportivas reales. “El deporte es salud, prevención, inclusión y una herramienta para transformar vidas”, sostuvo, antes de cerrar con una frase que resume su reclamo: “Bolivia no necesita más discursos, necesita hechos”.


