La investigación por el asesinato de Mauricio Aramayo golpeó nuevamente al SENASAG: la Fiscalía y la Policía ejecutaron cuatro allanamientos simultáneos en dependencias de la institución en Yacuiba, Villa Montes y Tarija, en busca de elementos que permitan esclarecer el crimen ocurrido el 8 de enero de 2026. En Yacuiba, los agentes ingresaron a las oficinas del mercado San Gerónimo, mientras que en Villa Montes allanaron las instalaciones de Provisa, en el barrio Bilbao Rioja. Durante los operativos fueron secuestradas guías de movimiento, documentación, teléfonos celulares y equipos informáticos, además de emitirse citaciones a dos funcionarios del SENASAG de Yacuiba en calidad de testigos. La Fiscalía pretende establecer si estos elementos pueden revelar información clave sobre las circunstancias del asesinato y avanzar en la identificación no solo de los autores materiales, sino también de quienes habrían planificado el crimen.
La cronología se remonta al 9 de diciembre de 2025, cuando Aramayo fue nombrado director departamental del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) en Tarija, un cargo estratégico en el sur del país.
Posteriormente, la noche del 8 de enero de 2026, Aramayo salió de una reunión política vinculada a las elecciones subnacionales, donde pretendía postularse como concejal. Cuando retornaba a su domicilio, fue interceptado en la intersección de la avenida Domingo Paz y la calle Ramón Rojas. Dos sujetos a bordo de una motocicleta le dispararon a quemarropa. La víctima fue trasladada de emergencia al hospital, pero falleció en el trayecto debido a las heridas sufridas.
Tras el hecho, el 9 de enero de 2026, la Fiscalía Departamental de Tarija y la Policía iniciaron los trabajos de peritaje y revisión de cámaras de seguridad. Las primeras investigaciones determinaron que se trató de un crimen “altamente planificado” bajo la modalidad de sicariato. Ese mismo día, autoridades gubernamentales y fuentes policiales señalaron que Aramayo habría recibido amenazas luego de negarse a aceptar un soborno millonario. Asimismo, se mencionó que investigaba una presunta red de corrupción relacionada con el contrabando de carne y productos agropecuarios.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y el Ministerio Público analizaron decenas de cámaras de vigilancia públicas y privadas. Las pesquisas permitieron reconstruir la ruta de escape de los atacantes e identificar que los autores materiales habrían huido hacia el oriente del país después de perpetrar el asesinato.

La investigación avanzó rápidamente y, durante la madrugada del 10 de enero de 2026, se ejecutó un operativo en la zona de Entre Ríos, rumbo a Yacuiba, donde fue capturado Marco Adrián Cardona Echeverría, identificado como presunto coautor material del crimen. Dos días después, el 12 de enero, una autoridad judicial dispuso seis meses de detención preventiva para el sospechoso en el penal de Morros Blancos.
El 2 de febrero de 2026, el fiscal departamental José Ernesto Mogro informó sobre la existencia de una estructura organizada detrás del crimen. Según la investigación, la organización estaba integrada por personas que cumplían funciones específicas, entre ellas informantes, conductores de fuga, ejecutores materiales y financistas. En otra línea investigativa, la Fiscalía identificó a Mijail Rodríguez Huarachi como presunto autor intelectual, a Marco Adrián Cardona Echeverría como autor material y a José Antonio Gumucio Torrico como responsable de tareas logísticas.
Entre abril y mayo de 2026 se confirmó la captura de Cardona Echeverría, ciudadano uruguayo señalado como sicario, tras las audiencias correspondientes, fue enviado con detención preventiva al penal de Morros Blancos y que habría recibido un pago de 100.000 dólares por ejecutar el asesinato.
Uno de los avances más importantes ocurrió el 3 de junio de 2026, cuando fiscales y policías realizaron un allanamiento en el municipio de San Ignacio de Moxos, en el departamento del Beni. En el operativo fue capturado José Antonio Gumucio Torrico, alias “Gumito”, identificado como el conductor de la motocicleta utilizada durante el atentado y como una pieza clave en la logística previa al crimen.
La intervención contó con el apoyo operativo del grupo D.A.C.I. de la FELCC Beni, que colaboró con una comisión investigativa proveniente de Tarija. Durante el procedimiento también fue aprehendida Y. M. Y. O., además del secuestro de teléfonos celulares y equipos informáticos considerados de interés para la investigación.
Al día siguiente, el 4 de junio de 2026, el fiscal departamental José Ernesto Mogro confirmó públicamente la captura y traslado de Gumucio a Tarija. Asimismo, informó que el Ministerio Público solicitaría su detención preventiva por el delito de asesinato. En paralelo, la Fiscalía comunicó que los autores intelectuales ya habían sido identificados, aunque sus nombres permanecerían en reserva para evitar posibles fugas mientras se ejecutaban nuevos operativos.
La Justicia resolvió dictar dos meses de detención preventiva en el penal de Morros Blancos para alias “Gumito”, señalado por la Fiscalía como presunto coautor del asesinato de Mauricio Aramayo. En la misma resolución judicial, la mujer que fue aprehendida junto a él recibió la medida de detención domiciliaria, debido a que tiene un hijo recién nacido.
De acuerdo con las investigaciones, el principal móvil del crimen estaría relacionado con una represalia por la negativa de Aramayo a la no aceptación de un soborno. También se sostiene que la planificación del asesinato habría sido acordada por integrantes de la organización criminal antes de la contratación de los ejecutores materiales.
Finalmente, la investigación continúa abierta. Con la captura de “Gumito”, las autoridades buscan localizar y avanzar en la aprehensión de quienes son señalados como los autores intelectuales del asesinato de Mauricio Aramayo.

El Ministerio Público y la Policía ejecutaron este miércoles 9 de septiembre allanamientos simultáneos en oficinas del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG) de Yacuiba y Villa Montes, además de otras dependencias del departamento, como parte de la investigación por el asesinato de Mauricio Aramayo, exfuncionario de la institución en Tarija.
En Yacuiba, el procedimiento se realizó en las oficinas ubicadas en el mercado San Gerónimo, mientras que en Villa Montes la diligencia se desarrolló en las instalaciones de Provisa, barrio Bilbao Rioja. El fiscal de Yacuiba, Jeison Plata, explicó que el operativo responde a las directrices de la comisión especial de fiscales que investiga el caso y que los fiscales de ambas jurisdicciones están cooperando con la investigación radicada en Tarija.
Plata informó que en Yacuiba se recopiló información documental relacionada con guías de movimiento correspondientes al periodo en que ocurrió el asesinato, además de datos sobre el personal que trabajaba en la institución, como fechas de ingreso. También confirmó el secuestro de teléfonos celulares de funcionarios, documentación y unidades centrales de procesamiento (CPU) de computadoras, elementos que serán analizados posteriormente por la comisión de fiscales.
Desde Villa Montes, la fiscal Ángela Coronado informó que durante el allanamiento fueron secuestradas guías de movimiento que, de acuerdo con las directrices de la fiscal responsable del caso, presentan elementos de interés para la investigación. También se secuestró el dispositivo móvil de uno de los funcionarios.
Coronado señaló que las diligencias se realizaron de manera simultánea en oficinas del SENASAG de Villa Montes, Yacuiba, Campo Pajoso y Tarija, con el propósito de recolectar elementos que permitan establecer qué circunstancias habrían desencadenado el asesinato de Aramayo.
Ambos fiscales coincidieron en que la información obtenida será remitida y valorada en Tarija, donde se encuentra la investigación principal. Plata sostuvo que se están agotando las diferentes líneas investigativas para esclarecer no solamente la participación de presuntos autores materiales, sino también determinar quiénes estarían detrás de la planificación del crimen.
El asesinato de Mauricio Aramayo ocurrió en enero de 2026 en la ciudad de Tarija. Desde entonces, el Ministerio Público y la Policía han desarrollado diferentes operativos y aprehensiones dentro de una investigación que continúa abierta.
Las autoridades evitaron proporcionar mayores detalles sobre los elementos secuestrados para no afectar las diligencias en curso. Concluidos los allanamientos, las oficinas del SENASAG retomaron su funcionamiento y atención habitual.
