El Juzgado Octavo de Instrucción en lo Penal de El Alto determinó este jueves la detención domiciliaria de siete personas acusadas de participar en los disturbios registrados el pasado 8 de junio en inmediaciones de la Federación Andina de Choferes. Según informó el fiscal Weimar Molina, inicialmente fueron aprehendidas 27 personas, pero tras la toma de declaraciones solo siete fueron imputadas formalmente por los daños ocasionados a una patrulla policial y a la infraestructura de la organización del transporte.
De acuerdo con la investigación, los hechos ocurrieron cuando un grupo de transportistas intentó tomar por la fuerza la sede de la Federación Andina de Choferes en rechazo a su dirigencia, a la que acusaban de no gestionar soluciones frente a problemas que afectan al sector, entre ellos las denuncias sobre la calidad del combustible y las pérdidas económicas provocadas por los conflictos sociales. Durante la movilización se registraron enfrentamientos, destrozos y la intervención de la Policía con agentes químicos para dispersar a los manifestantes.
La Fiscalía informó que los siete imputados son investigados por los delitos de destrucción o deterioro de bienes del Estado y la riqueza nacional, además de instigación pública a delinquir y asociación delictuosa. En tanto, las otras 20 personas aprehendidas continúan bajo investigación. El caso se desarrolla en medio de un escenario de alta conflictividad social en El Alto y La Paz, donde distintos sectores mantienen movilizaciones y medidas de presión desde hace varias semanas.
