Luego de 48 horas de intensa búsqueda, la Policía Boliviana encontró la tarde de este sábado el cuerpo del subteniente Yerson Salazar Aliendres, quien fue asesinado durante una emboscada armada en la comunidad de Ascensión de la Frontera, en el municipio de San Matías, cerca de la frontera con Brasil. El oficial integraba un operativo policial cuando fue atacado por un grupo de sicarios fuertemente armados, en un hecho que es investigado por las autoridades.
El hallazgo puso fin a la incertidumbre sobre el paradero del joven oficial, cuyo cuerpo permanecía desaparecido desde el violento enfrentamiento. Las investigaciones apuntan a que los atacantes pertenecen a una organización criminal con capacidad logística, mientras continúan los operativos para capturar a todos los responsables y esclarecer las circunstancias del crimen.
Entre lágrimas, la madre del subteniente denunció que su hijo debía salir de vacaciones en los próximos días, pero fue enviado a la zona fronteriza para cumplir el operativo. Además, aseguró que el joven no contaba con un arma reglamentaria al momento de la misión, por lo que pidió una investigación exhaustiva para establecer responsabilidades y que la muerte de su hijo no quede en la impunidad.
