El Gobierno promulgó el Decreto Supremo 5750, que modifica el mecanismo de actualización de los precios y las tarifas máximas de electricidad en Bolivia. La nueva normativa establece fórmulas matemáticas de indexación que toman en cuenta la variación del tipo de cambio oficial del dólar estadounidense, el Índice de Precios al Consumidor (IPC), los precios de los combustibles y los aranceles aplicados a equipos electromecánicos importados utilizados en la generación y transmisión de energía. Los cambios alcanzan a los precios de nodo, los peajes de transmisión, los costos de inversión y operación, y las tarifas base de distribución eléctrica. Además, la disposición adicional tercera instruye a la Autoridad de Fiscalización de Electricidad y Tecnología Nuclear (AETN), a los agentes del mercado eléctrico y al Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC) a aplicar de manera inmediata las nuevas fórmulas desde la publicación del decreto. La medida modifica el mecanismo de cálculo tarifario; sin embargo, el decreto por sí solo no permite afirmar que las facturas de todos los usuarios subirán de inmediato, ya que el efecto dependerá de la aplicación de las fórmulas y de la evolución de las variables económicas.




