Bolivia y Brasil pondrán en marcha este jueves 13 de agosto, en Guayaramerín (Beni), el plan binacional “Fronteras Seguras”, una estrategia destinada a reforzar la vigilancia y combatir a organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico que operan en ambos países. Al acto asistirán el presidente Rodrigo Paz, el ministro de Seguridad y Justicia de Brasil, Wellington Lima e Silva, y el comandante nacional de la Policía Federal brasileña.
El operativo contempla acciones permanentes en puntos considerados críticos, entre ellos Guayaramerín, Cobija, San Matías y Puerto Suárez, además de otras zonas fronterizas. La estrategia incluye coordinación entre la Policía Boliviana y la Policía Federal de Brasil, intercambio de inteligencia y operaciones conjuntas para identificar y desarticular estructuras criminales.
Uno de los principales objetivos será frenar la expansión de organizaciones como el Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), cuya presencia es señalada por autoridades en sectores fronterizos. El Gobierno también anunció la instalación de una oficina permanente de la Policía Federal brasileña en Bolivia, mientras efectivos bolivianos realizarán tareas de coordinación en territorio brasileño.
La medida llega después de una escalada de hechos violentos en zonas fronterizas, particularmente en San Matías, donde actualmente se desarrollan operativos de rastrillaje tras recientes hechos atribuidos a disputas entre grupos vinculados al narcotráfico. El Gobierno sostiene que durante los primeros ocho meses de gestión fueron expulsados 17 presuntos cabecillas de organizaciones criminales brasileñas y se decomisaron 283 toneladas de droga, además de 58 avionetas, 370 inmuebles y 573 vehículos, y se destruyeron 10 pistas clandestinas.
Con “Fronteras Seguras”, Bolivia y Brasil buscan cerrar el paso a las redes criminales que cruzan la frontera y establecer una cooperación permanente para enfrentar al narcotráfico y la violencia.
