Familiares de Reynaldo Javier Charcas, conscripto de 19 años que falleció el 8 de marzo en el puesto militar de San Francisco, en el municipio de Bella Flor (Pando), denunciaron graves irregularidades en torno a su muerte y exigieron una investigación exhaustiva. Según la versión oficial, el joven perdió la vida por asfixia por sumersión mientras realizaba labores de limpieza en un río
Los allegados del conscripto afirmaron que el cuerpo fue trasladado hasta Oruro en condiciones que generan profunda preocupación, denunciando que habría llegado sin órganos, extremo que aún no ha sido confirmado por autoridades. Asimismo, indicaron que antes del fallecimiento el joven habría pedido auxilio, siendo posteriormente encontrado sin signos vitales por otro soldado. El traslado se realizó inicialmente a un centro de salud en Capixaba (Brasil) y luego a un hospital en Cobija, sin que se esclarezcan completamente las circunstancias del deceso.

La familia también señaló posibles conflictos dentro del cuartel “Bruno Racua”, asegurando que el joven habría sido víctima de envidia y malos tratos por parte de sus camaradas debido a su origen orureño, en un entorno donde predominaban soldados de otras regiones. Ante estos elementos, el caso permanece en investigación por instancias militares, mientras crecen los pedidos de intervención de autoridades civiles para determinar si se trató de un accidente o de un hecho de mayor gravedad.
