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La presentación del libro Las puertas del infierno causó impacto este jueves al exponer una investigación sobre denuncias de abuso sexual eclesial en Bolivia. La obra, elaborada por integrantes de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS), reúne testimonios, documentos y antecedentes relacionados con casos atribuidos principalmente a miembros de la Compañía de Jesús, con el propósito de aportar a la búsqueda de la verdad y al debate público sobre estos hechos.

Cronica Bolivia obtuvo un ejemplar de la publicación y, desde su portada, el contenido resulta estremecedor. El libro incluye nombres, cargos y una recopilación de denuncias y antecedentes sobre religiosos extranjeros y bolivianos que, según los autores, fueron señalados por presuntas vulneraciones contra niños, niñas y adolescentes. Además, sostiene que algunos de los mencionados aún desempeñarían funciones vinculadas con menores, un aspecto que los autores consideran debe ser investigado por las autoridades competentes. Estas afirmaciones forman parte del contenido del libro y no constituyen conclusiones judiciales sobre la responsabilidad penal de las personas mencionadas.

ESTOS SON LOS BOLIVIANOS QUE AUN ESTAN EN FUNCIONES Y RODEADOS DE NIÑOS

«NO ES UNA FICCIÓN, TODO ESTÁ RESPALDADO»: SOBREVIVIENTES PIDEN LEER EL LIBRO QUE DENUNCIA EL ABUSO ECLESIAL EN BOLIVIA

Wilder Flores, presidente de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes, invitó a la población a leer el libro Las puertas del infierno, una publicación que, según afirmó, reúne testimonios y documentación sobre casos de 4buso s3xual eclesial en Bolivia. «No es una ficción. Hemos cuidado cada palabra y cada detalle. Todo está respaldado por víctimas y por documentación de la propia Compañía de Jesús», sostuvo durante la presentación del libro «LAS PUERTAS DEL INFIERNO » en la ciudad de La Paz. Flores señaló que el libro expone cómo, según los autores, religiosos denunciados continuaron desempeñando funciones en instituciones educativas y vinculadas con niños y adolescentes.

El representante de los sobrevivientes también cuestionó los mecanismos de control para quienes trabajan con menores y planteó que debería exigirse certificados de antecedentes penales a sacerdotes y formadores que llegan al país. Además, afirmó que la publicación incluye casos de religiosos con antecedentes judiciales en el extranjero que, según los autores, desarrollaron actividades educativas en Bolivia. Flores instó a los padres de familia a involucrarse más en la seguridad de sus hijos y a exigir mayores garantías a las instituciones educativas. Las afirmaciones corresponden a las declaraciones del representante de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes y al contenido del libro

Por Crisel

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