UNA NIÑA DE SIETE AÑOS QUEDA HUÉRFANA TRAS FEMINICIDIO EN COCHABAMBA
Máxima Álvarez Gutiérrez, de 27 años, fue asesinada por su expareja la noche del 7 de junio en Cochabamba, mientras realizaba una transmisión en vivo a través de sus redes sociales. El hecho ocurrió en una habitación alquilada de la OTB Fortaleza, en la zona de Pucarita Chica. Según las investigaciones preliminares, el agresor ingresó al lugar, sostuvo una discusión con la víctima y posteriormente la atacó con un arma blanca.
De acuerdo con el relato de familiares, Máxima alcanzó a pedir ayuda mientras era atacada. Una prima acudió al lugar tras escuchar los gritos y la encontró gravemente herida. La víctima logró identificar a su agresor antes de perder la vida. El autor huyó inicialmente, pero posteriormente fue capturado por efectivos policiales en el municipio de Vinto.
La tragedia dejó en la orfandad a una niña de siete años, hija de la víctima y del principal sospechoso. Familiares señalaron que la menor ahora permanece bajo el cuidado de otros parientes mientras se desarrolla el proceso judicial. El caso ha generado consternación debido a las circunstancias en las que ocurrió el crimen y por el impacto que tendrá en la vida de la niña.
Máxima trabajaba como ayudante de cocina y complementaba sus ingresos tejiendo aguayos y era cantante de l agrupación Jiyawitas. Sus familiares la recuerdan como una mujer trabajadora y dedicada a sacar adelante a su hija. Con este hecho, Cochabamba registra cinco feminicidios en lo que va del año, mientras que la cifra nacional asciende a 39 casos, reavivando el debate sobre la violencia contra las mujeres y la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y protección.
